En el pasado el SWP acuso al CIT de 'electoralismo' pero esta acusación no tiene ningún fundamento. En todas las campañas electorales hechas en Liverpool en los años 80, en Coventry en el pasado y actualmente, o las exitosas campañas parlamentarias de Joe Higgins, en Irlanda, el socialismo, la necesidad de una economía socialista, democrática y planificada siempre fue planteada de manera relevante y abierta. El SWP nunca ha planteado claramente la cuestión del socialismo en las campañas electorales en las que han estado envueltos.
Esto fue reflejado en Inglaterra por el apoyo acrítico a los dirigentes y a la coalición “Respect Unity” de George Galloway. En ésta, en lugar de defender un programa socialista, se han preocupado sólo en conseguir éxitos electorales. Un ejemplo interesante de su reticencia a mencionar la letra “S” (de SWP) fue dado por Alex Callinicos, profesor de
En su reciente libro, “Manifiesto Anticapitalista” las demandas que Callinicos presenta estan completamente dentro de la estructura del sistema capitalista. Él exige el control de capitales, pero no llega a la necesidad de nacionalización de los grandes bancos e industrias. La cuestión de una economía planificada parece ser tomada en cuenta por el libro, pero no como parte de un programa de transición. Su 'programa de transición' tampoco incluye ninguna demanda para el movimiento obrero y ninguna propuesta de estrategia para la clase trabajadora. Callinicos escribe que estas demandas deberían significar mejorías aquí y ahora y confusamente plantea la invención de “una lógica social diferente”.
TSI demostró una actitud similar en la discusión del 2004 sobre la necesidad de un nuevo partido de izquierda en Alemania. Aquí abiertamente se opusieron, no solamente a un programa socialista para el nuevo partido (conocido en junio del 2004 como “Alternativa Electoral-Trabajo y Justicia Social”, WASG), sino además contra un debate dentro de la nueva formación sobre esta cuestión. Argumentando que esto significaría una barrera para que más sectores se sumaran. Al menos en tres ocasiones, miembros de TSI han intervenido abiertamente contra compañeros del CIT y otros que han querido levantar la “cuestión del sistema”, y apoyaron a los reformistas.
En la lucha anti-capitalista, por ejemplo en Génova, el principal eslogan de TSI/SWP era “Otro mundo es posible”, pero ni siquiera intentaron ligar esto con la idea de un mundo socialista. Bob Labi, miembro del Secretariado Internacional del CIT que participó en estas manifestaciones comentaba: “Su contingente Irlandés (en Génova) tenía un lienzo llamando por “Acuerdo Justo No acuerdo Libre”, una demanda utópica bajo el capitalismo que, en realidad, intenta pedir un capitalismo “más legal”. Al ser consultado por el significado de esta consigna, uno de los dirigentes irlandeses respondió; “Porque no disfruta de este evento maravilloso? Mire cuantas personas estan aquí, no eche a perder esto”.
En la misma ocasión la agrupación Alemana de TSI, Linkruck, produjo un material especial de nueve paginas bajo el titulo; “Un mundo distinto es posible”, como material informativo para las protestas de la reunión del G-8 en Génova”. Este documento, que trata de la construcción de un movimiento anticapitalistas con fuertes raíces locales no plantea el problema de cómo llevar este movimiento a un movimiento socialista. En realidad, la palabra socialista no se utiliza en ninguna parte del documento.
En Inglaterra el principal vocero de TSI ha argumentado específicamente contra el uso de la palabra socialismo. Linsey Germann, del SWP, se opuso a su inclusión en el programa de la coalición 'Respect', según el debido a que la “Alianza Socialista” había fracasado en las elecciones porque mantenía una plataforma socialista! Sin embargo este cambio de 'política' no se extendió a los métodos y aproximaciones del SWP hacia los otros grupos de
Una indicación de la completa falta de habilidad de TSI en estimar correctamente una situación es ver como Alex Callinicos, su mayor teórico desde la muerte de Tony Cliff, puede escribir en marzo de 2002 sobre “el aislamiento de los socialistas revolucionarios... en los últimos años”. 21 Y esto incluye un período en Inglaterra que vio la huelga de los mineros de 1984 - 85, el magnífico movimiento contra el poll tax, organizado y liderado por Militant, los tumultuosos levantamientos en el Partido Laborista británico alrededor de la figura de Tonny Benn y la emergencia de una poderosa izquierda!.
Ese fue un período de aislamiento pero no para los socialistas revolucionarios genuinos, sino para los sectarios del SWP/TSI, que fueron reducidos a gritar al margen del movimiento real de la clase trabajadora. Por ejemplo, cuando el Concejo Municipal de la ciudad de Liverpool humilló a
Por otra parte, mientras la situación objetiva se tornaba realmente difícil y bastante desfavorable, para los socialistas revolucionarios en los 90, ¿que declaró Tony Cliff, por décadas el jefe teórico del SWP?: La década de los 90 fue, de acuerdo con Cliff, “como una reedición de los años 30 en cámara lenta”. Esto es como el caso de una célebre fábula de la literatura rusa sobre un bobo cantando una marcha fúnebre en un casamiento y una música de casamiento en un funeral! Esa conclusión, no obstante, fue levantada por Cliff no sólo a inicios de los años 90, cuando no estaba del todo claro cuales serían las repercusiones políticas del colapso del muro de Berlín, sino durante toda una década después. La visión de Cliff de que nada aconteció significó que las organizaciones miembros de TSI, particularmente el SWP de Inglaterra, podrían continuar con un celo fanático construyendo sus organizaciones –incluyendo una constante rotación de miembros– sobre la premisa de un período de radicalización. Con su defensa de ideas simplificadas y consignas como “Única solución, Revolución!”, ellos no percibieron en forma alguna, el retroceso en la conciencia general de la clase trabajadora.
En aquel momento defender tal acercamiento para construir la organización tendría un fuerte costo interno, pues hubo un cuestionamiento inevitable dentro de las filas del SWP/TSI, cuando las falsas perspectivas de esta organización chocaron con la realidad del medio donde sus miembros trabajaban. La consecuencia fue un giro inevitable del sectarismo hacia el oportunismo, reforzado tras la muerte de Cliff en el 2001.
También en Inglaterra estos giros espectaculares significaron el fin de varias figuras de izquierda o de aquellos que parecían estar en la izquierda, como Ken Livingstone, después de su expulsión del Partido Laborista mientras participaba en la campaña para Alcalde de Londres en el 2000. Livingstone luego se trasformó en un sólido pilar del Blairismo, lo que preparó la base para su regreso al Partido Laborista! Luego de su re-admisión, la intención de votos para Livingstone durante las elecciones municipales del 2004 cayó en términos porcentuales de 39% a 34.5%.
En junio del 2004 Livingstone declaraba vergonzosamente que pasaría por encima de los piquetes de los metroviarios de Londres si éstos no desistían de sus demandas en las negociaciones salariales.
Los cuidadosos intentos de las secciones inglesa y escocesa del CIT –el Partido Socialista (Socialist Party)- en organizar la 'Alianza Socialista' como una formación con el fin de preparar las bases para un futuro nuevo partido de los trabajadores fueron destruidos con la entrada del SWP y sus métodos sectarios.
Antes de su entrada,
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