Capítulo 50: Reuniendo las fuerzas revolucionarias

Posted by Biblioteca Socialista Revolucionaria On viernes, 17 de julio de 2009 0 comentarios

La cuestión es saber como construir dicha internacional de masas. Nosotros tenemos un papel vital que jugar en este proceso. Enviamos en el pasado, como describí, anteriormente, compañeros a distintos países y continentes por todo el mundo para establecer agrupamientos iniciales de marxistas genuinos. Si es necesario continuaremos haciendo esto. Sin embargo, una nueva Internacional de masas no se desarrollara en forma lineal. El proceso involucrara fusiones, divisiones, y reagrupamiento de fuerzas revolucionarias genuinas en un plano nacional e internacional.


Hemos tenido mucho éxito en esta perspectiva. Desde el inicio, intentamos unirnos con organizaciones que no concordaban del todo con lo que el CIT defendía. En Chipre, por ejemplo, el grupo mencionado anteriormente, y que eventualmente ingreso a nuestra organización, después de largas discusiones, tenia una composición un poco heterogénea. Muchos de aquellos que permanecieron con el CIT, y que tuvieron un papel clave en la construcción de una sección muy importante en Chipre, estaban comprometidos, desde el inicio, con las perspectivas generales y con el programa del CIT. Pero había otros que podrían ser descritos como centristas de izquierda, vacilando entre las ideas del CIT y las ideas centristas. Algunos de ellos se hicieron a un lado cuando el grupo se torno más serio, mientras que otros se convirtieron en genuinos revolucionarios con una posición plenamente desarrollada. Similares desarrollos tuvieron lugar en Sri Lanka. Mientras el NSSP se afilo al CIT, los dirigentes de esa organización, particularmente Bahu, nunca concordo completamente con el análisis que nosotros hicimos sobre el estalinismo, de los desarrollos del antiguo mundo colonial y semi-colonial, de la cuestión colonial, etc. Mientras que colaboraciones exitosas continuaron por un periodo, las diferencias nunca desaparecieron y fue un factor en la salida del NSSP del CIT en 1989 (aunque una minoría muy importante liderada por Siri permaneció en el CIT).


Un ejemplo más reciente de una fusión exitosa fue en Francia. Renaud, de Izquierda Revolucionaria (GR - Gauche Révolutionnaire), la sección francesa del CIT, comenta:


“Llegamos al CIT desde el SU-CI. Surgimos en la oposición política a la dirección de la organización francesa, la Liga Comunista Revolucionaria (LCR). A partir de 1987 ellos venían aplicando una política de `automatización` de los movimientos. Ellos interpretaban esto en que toda iniciativa tomada por si mismos era considerada sectaria. Compañeros de la dirección de la LCR llegaron a argumentar, incluso, que vender el periódico era sectario. La línea era que debíamos intervenir en `nuevos tipos` de formas organizacionales, de nuevas formaciones, por ejemplo, en los progresos de la cuestión ambiental y entre los ecologistas”.


“Había, esta claro, algunos puntos correctos en aquello que planteaban. Nunca rechazamos en apoyar cualquier grupo del movimiento obrero, especialmente aquellos nacidos de la izquierda, ambientalistas envueltos en luchas serias, etc. Sin embargo el problema con la posición del SU-CI era que nunca intentaron colocar su propia línea política, sino que trataron de adaptar su programa, de manera oportunista, a los dirigentes de esas `nuevas formaciones`. Por ejemplo, cuando un grupo de izquierda dentro del Partido Socialista (PS) lanzó una escuela sindical para los estudiantes secundarios, el SU-CI deliberadamente subestimo su propio papel y renegó a cualquier intento por ganar a ese grupo. En cada manifestación, se les prestó [al PS] megáfonos, etc, porque este grupo según el SU-CI, debían ser los `líderes` de los alumnos de las escuelas sindicales. En realidad, la organización de la juventud mandelista era más numerosa que ese grupo. Denunciamos la idea de que nuestro papel era el de solo `ayudar` a los líderes de las organizaciones tradicionales de la izquierda y no el desafiarlos políticamente”.


“Al principio no estaba claro en nuestras cabezas, pero queríamos construir las fuerzas del trotskismo en una organización abierta y combatiente. Queríamos construir y reclutar para nuestro partido con nuestro programa. Nuestro choque con los mandelistas en esta cuestión fue lo que moldeo nuestra tendencia dentro de su organización. Ya habíamos comenzado a publicar un periódico incluso dentro de la LCR. Ganamos a la mayoría de la Juventud Comunista Revolucionaria (JCR – la organización juvenil de la LCR) en 1989. Pero usted vera que hubo muchos cambios en nuestra línea política mientras procurábamos esclarecer nuestra posición. En la organización mandelista francesa hay varias tendencias, que son de hecho, fracciones. En realidad, la LCR no es un partido, sino una federación de fracciones.”


“Ellos nos expulsaron en octubre de 1992 cuando estábamos bien organizados con un grupo de 50 a 60 jóvenes alrededor de nosotros. Cuando fuimos expulsados fuimos abordados por varios grupos. Creo que los compañeros quedaron atónitos con el número de organizaciones trotskistas por el mundo, varias de ellas muy extrañas, por decir lo menos. Conocíamos y nos encontramos con todas ellas. Habíamos oído hablar de Militant, y como primera impresión era un tipo de tendencia de izquierda socialdemócrata, `obrerista` dentro del movimiento social demócrata y laborista. Pero entonces tuvimos la experiencia de la manifestación de Bruselas, luego que un compañero había visto un afiche en Irlanda.”


“Después de la manifestación de Bruselas, nos acercamos al CIT con el objetivo de lanzar YRE (Juventud contra el Racismo en Europa) en Francia. En un primer momento, pensamos que teníamos que entrar al CIT como una condición para construir YRE. Pero quedamos gratamente sorprendidos cuando vimos que este no era el caso y que nos dieron permiso para formar YRE. Pensamos que este había sido un muy buen comienzo, lo que luego llevo a discusiones políticas y eventualmente a un amplio nivel de acuerdo que resultó en nuestro ingreso al CIT.”


Murray Smith3 también fue uno de los fundadores de GR en Francia y, en el momento que hacía estos comentarios, era miembro de nuestro Secretariado Internacional. El ahora ha retornado a Francia a ayudar a construir nuestra sección francesa. Murray dice:


“El SU-CI y Mandel fallaron completamente comprender los cambios en la situación mundial. Llegamos a la conclusión definitiva que esta organización era imposible de reformar después de su Congreso de 1991. Entonces, como Renaud comento, comenzamos a mirar hacia otras organizaciones. No nos confinamos solo a eso, sino que también desarrollamos nuestras ideas en oposición a LCR. Esto nos llevo a entrar en contacto con varias organizaciones, más de las que queríamos!”


“Un compañero de la JCR que no esta más con nosotros –rompió de manera ruin, volviendo a la LCR- viajo de vacaciones a Irlanda en el verano de 1992 y compró una copia del Militant irlandés en una mesa. Así nos enteramos de la manifestación anti racista de la YRE en octubre de 1992. De hecho, llevábamos años dentro de la LCR y del SU-CI proponiendo iniciativas de este tipo y no prosperaron. Luego de la manifestación de Bruselas tuvimos muchas discusiones con el CIT.”


“Para que, de hecho, servirían estas discusiones? Para, primeramente sacar cualquier engaño de que estábamos lidiando con `reformistas de izquierda`. Mientras usted se acerca a una organización, debe descubrir la naturaleza de esa organización. Son marxistas? Son reformistas? Son sectarios? Son estalinistas? El segundo punto es; ¿Cómo esas personas analizan lo que esta ocurriendo en el mundo? Cuales son sus perspectivas? Y, lo que es claro y lo que es vital, es si ellos; Son competentes para construir organizaciones viables tanto a escala nacional como internacional? Durante las discusiones nosotros quedamos convencidos de que tanto el Militant como el CIT se ajustaban al criterio que teníamos puesto para nosotros mismos.”


“Hay varias lecciones en relación a la manera como ingresamos al CIT que tendrán utilidad en experiencias similares en el futuro. No creo que las fusiones con otros grupos sean el principal camino para construir una Internacional. Creo que haremos esto atrayendo a nuevos sectores para la acción pero, también la cuestión de trabajar con otros grupos y fusionarse puede ser puesta también.”


“En Francia, en estos momentos, hay un cierto flujo hacia la izquierda. En mi opinión hay un inicio de ruptura de los tres mayores grupos trotskistas –que fueron formados en los años 60– con el nacimiento de una oposición en Lutte Ouvriere, por ejemplo. Al mismo tiempo, surgen corrientes políticas bien definidas, incluso con sus propios periódicos, dentro del PCF (Partido Comunista Francés). Hay, por tanto, la posibilidad de fusiones y de reagrupamientos colocados juntamente con las cuestiones para nuestra intervención en las organizaciones de masas. Pienso que situaciones similares se haran presentes en otros lugares. Renaud dice al final de su contribución que cuando entramos en el CIT no éramos perfectos, aun no somos perfectos. Creo que aprendimos muchas cosas y espero que también nosotros contribuyamos a la Internacional.”


“Solo una palabra sobre el trabajo dentro de las organizaciones tradicionales en el pasado. La sección francesa es una de las pocas en la Internacional que nunca hizo, realmente, trabajo de `entrismo`. Nosotros entramos a la Internacional después que el CIT había agotado su táctica de trabajo dentro de las organizaciones de masas tradicionales. Yo imagino, si hubiésemos entrado hace diez o quince años atrás, que estaríamos haciendo en Francia? Déjeme plantear el problema de otra forma. La LCR con 1.500 miembros, en 1968, y 3 a 4 mil a mediados de los años 70, podría haber sido más efectiva trabajando dentro de una de las dos mayores organizaciones de masas de la clase trabajadora francesa? Centenares de trabajadores ingresaron al Partido Comunista Francés en la década posterior a 1968 y decenas de miles ingresaron al Partido Socialista. Ahora, si la LCR hubiese decidido emplear la táctica del CIT (dado el tamaño de la LCR) de entrar al PCF –difícil pero no imposible- o al PS –fácil pero no ventajoso- no hubiera sido posible que ellos lograran tener un mayor impacto? A mí me parece que cuando una organización de ese tamaño –y desde este punto de vista el tamaño es importante- puede mantener una organización independiente y aun, al mismo tiempo, trabajar dentro como una corriente en una organización de masas, ese podría haber sido el método más eficaz.”

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